Un blog sobre camisetas de fútbol. Historia, diseño, marcas, novedades, curiosidades, rarezas. Arte y Sport.

lunes, 27 de agosto de 2007

Cine para adultos (basta del ATP)



Gracias a las promociones de la revista El Amante Cine, pude ver de garrón dos películas del no siempre tan reconocido director holandés Paul Verhoeven. El lunes pasado fuimos al preestreno de Black Book (2007), primera película holandesa del director en más de veinte años. Apenas un día después, en el cine club de la revista proyectaron en DVD ampliado Flesh + Blood (1985), primera película europea de Verhoeven financiada con capitales norteamericanos.

Ambas obras son excelentes, de lo mejor que vi en los últimos meses. Son films que exhiben permanentemente las marcas de un director que admite pocas comparaciones. En esta época de cine comercial muy poco jugado y adaptado al gusto de cajitas felices, de cine argentino extraviado en la intrascendencia y de cine festivalero que llega en cuentagotas y dedicado a forjar sus propios lugares comunes, Verhoeven demuestra que a la potencia desatada del elefante en el bazar se le puede unir una pericia formal y un coraje intelectual inusuales.

Es curioso, siempre consideré a Verhoeven como un director inteligente, aunque excesivamente tribunero. Es posible que esta percepción distorsionada se debiera a que sus películas suelen ser carne sabrosa para la explotación de la tele por cable, de esas que se miran por partes siempre desordenadas, en sucesivas e infinitas repeticiones. Me gustaba la calentura que Verhoeven era capaz de generar con sus escenas de sexo (Bajos instintos), la estética facho-futurista y la intensidad de las acciones bélicas (Invasión), y el humor negro y brutal de algunos pedazos sueltos de Robo Cop y El vengador del futuro. Bastante poco, la verdad. Por otra parte, El hombre sin sombra me pareció un thriller científico bastante corriente.

Pero claro, ese no es el modo de mirar el cine. Habiendo visto estas dos películas todo empieza a entenderse mejor. Cualquiera que quiera leer un buen informe sobre la obra de Verhoeven deberá comprar el último número de El Amante, ya que a la web no subieron nada de ese material. Yo quiero destacar al menos lo revitalizante que resultó ver estas dos películas adultas, valientes en su tratamiento de temas complejos, de una perfección formal acompañada por un ritmo de narración frenético y atrapante. Black book y Flesh + Blood son de esas obras que crean universos propios de los cuales uno no querría salir nunca. Por más que sus historias sean terribles y violentas, todo transcurre con una naturalidad y una coherencia que terminan seduciendo sin remedio al espectador. Además, los héroes verhoevenianos (en muchas ocasiones, femeninos) contagian un entusiasmo vital desbordante por la manera en que enfrentan los acontecimientos más espantosos y consiguen superarlos, con valor, inteligencia y alegría.

Son realmente pocos los que se animan a lo que se anima Verhoeven, y casi ninguno lo hace con tanta pericia. Necesito hacer una revisión urgente de sus películas.

viernes, 24 de agosto de 2007

El candidato


No parece ser la decisión más popular, sobre todo teniendo en cuenta que se lo suele calificar como "ese que estaba con Menem y todavía lo defiende". Pero Jorge Asís ha anunciado que se presenta como el candidato a vicepresidente de la fórmula que encabeza Jorge Sobisch, otro que viene con el prestigio por el piso.

No voy a ponerme a defender acá a ninguno de los dos, ya son señores grandes y se las arreglan muy bien. Únicamente voy a decir que el renovado portal www.jorgeasisdigital.com viene entregando -desde su aparición hace un par de años- los mejores análisis políticos y las informaciones que pocos medios se atreven a publicar. Hace ya tiempo que Asís viene hablando de marroquinería y descascaramiento, y este gobierno desesperantemente vulgar ya no puede ocultar más lo que antes pasaba desapercibido, para los más aturdidos al menos. No sería redundante recordar además que el Turco es un gran escritor, pese a la obstinada indiferencia que le prodiga el mundillo intelectual y académico.

Hay que prestarle atención. Si va con Sobisch, alguna buena razón supongo que tendrá. Nada es inimaginable en nuestra tan degradada vida política e institucional.

miércoles, 22 de agosto de 2007

Basile, Schwein es argentino

Hace unas semanas, cuando fuimos con Evan a conocer a su sobrina Luisita, también aprovechamos para ir a la cancha. ¿A ver qué? Nada más y nada menos que un partido de la liga regional de Coronel Suárez. En el prolijito estadio del Parque Felisa I. de Alberdi jugaron el local, Centro Blanco y Negro, contra el Club El Progreso, de la colonia Santa María.

Blanco y Negro es una de las instituciones tradicionales e importantes de Coronel Suárez. El lema que exhibe con orgullo en su escudo -en lugar del más previsible nombre del club- propone toda una filosofía de vida: Arte y Sport. Es uno de los “grandes”, podría decirse, ya que juega el clásico contra el Deportivo Sarmiento, aquel equipo de camiseta verde y roja que hiciera famoso el impagable Sergio Denis en un viejo video clip, en el cual aparece pateando unos tiros en un potrero de ésta, su ciudad natal. Aparentemente, yo soy el único ser vivo con alguna memoria de ese video.

En definitiva, Blanco y Negro es el club al que iba Evan cuando era chica, por eso la idea era ir a hinchar por el equipo, que en ese momento peleaba por entrar al octogonal final por el título Apertura. Ya cuando habíamos ido de visita en el verano, ante mi interés por conseguir la camiseta del equipo, la mamá de Evan se ocupó con mucha gentileza de encargársela alfabricante y regalármela. No es una joya del diseño, pero es sin lugar a dudas la camiseta original. De líneas sobrias y sencillas, no intenta imitar ningún otro modelo de las primeras marcas. Justamente ése es el pecado máximo de las camisetas de marcas menores, locales o genéricas: cualquiera puede comprobar cómo los diseños de la chilena Brooks para su seleccionado han imitado modelos de Umbro y Adidas.


El otro equipo del partido que nos ocupa, El Progreso, representa a uno de los clubes más chicos de la liga, y sus modestas instalaciones no quedan en verdad en Suárez, sino que es propiamente un club “de los rusos”. ¿Qué significa ésto? Bueno, hay que repasar un poco de historia social de la zona.

Pocos años después de que la localidad de Coronel Suárez era fundada en 1882, un grupo de inmigrantes alemanes de la región del Volga llegaba a esta parte del sur de la provincia de Buenos Aires para formar colonias dedicadas a la explotación agropecuaria. Tal como lo hicieran otras colectividades pequeñas en otras partes del país: los galeses en Chubut, los judíos rusos en Entre Ríos y tantos otros. Con los años se fueron nucleando en tres colonias bien diferenciadas, las cuales se ubican respectivamente a cinco, diez y quince kilómetros del centro de la ciudad: la Santa Trinidad (conocida como “la 1”), la San José (“la 2”) y la Santa María (“la 3”). Sus habitantes se definen como alemanes, aunque hablan un dialecto modificado por influencias presumiblemente polacas y rusas. Defienden su identidad con orgullo y empecinamiento, intentan mantener vivas sus tradiciones y cada tanto organizan grandes fiestas en donde la gente disfruta indigestándose con sus sabrosos y pesados platos típicos. Como no podía ser de otra manera, todos en Coronel Suárez los conocen como “los rusos”.

Aunque algunos de ellos pueden trabajar o tener comercios fuera de las propias colonias, en general no están muy integrados al resto de la sociead suarence. No son pocos los habitantes de las colonias que a lo largo de todos estos años han formado familias con gente de Suárez, pero si se mudan a la ciudad no parece que mantengan mucho contacto con su colonia de origen. Al igual que en tantos otros ejemplos en que no se puede determinar si primero fue el huevo o la gallina, no se sabe si los rusos son mal vistos en Suárez porque no quieren salir del gueto, o no salen del gueto porque son mal vistos en la ciudad. Muchos “criollos” se siguen divirtiendo enumerando los apellidos rusos (“Schwab, Schwib, Schwob, Schwub”, suelen decir: como todos sabemos, en el interior el apellido no es un dato menor), imitan la tonada de los rusos hablando castellano y hasta procuran aprenderse algunos insultos en alemán. Por supuesto que todo esto nunca pasa del chismerío y el comentario por lo bajo de cualquier ciudad chica, que nadie salga corriendo a llamar al I.NA.D.I. A ningún suarence de ley se le ocurriría faltar a alguna de aquellas multitudinarias comilonas que se organizan en los clubes de las colonias para atragantarse de comida típica, por ejemplo. Y absolutamente todos los habitantes de la zona le tienen cariño al rescatado Sergio Denis, nacido como Héctor Hoffmann en una de las colonias alemanas.

Volvamos al partido, entonces. Como yo contaba ya con toda la información que hasta aquí he detallado, digamos que el mayor interés para estar presente en aquella gélida y poco soleada tarde de domingo en el estadio del Parque Alberdi era sociológico, digamos. No esperaba demasiado a nivel deportivo, aunque tampoco descartaba una sorpresa. Ya había comenzado a palpitar la fecha desde el día anterior comprando mi ejemplar del diario local El Nuevo Día (http://www.diarionuevodia.com.ar/) por la irrisoria suma de ¡tres pesos! ¡Tres mangos el diario del sábado! Me vieron la cara de porteño, seguro.

El campeonato venía muy peleado. El diario criticaba el flojo nivel del torneo, aunque destacaba el interés que despertaba el hecho de que tan sólo a dos fechas del cierre, la mayoría de los diez equipos en comepetencia en la zona B aún tenían chances matemáticas de acceder a uno de los cuatro lugares disponibles para pelear en el octogonal final con los cuatro mejores de la zona A (en esa otra zona juegan equipos de Pigüé, Puán y otras localidades cercanas). Cualquier similitud con la primera división de la A.F.A. no es coincidencia, desde ya. Hay que destacar también que en el regional de Suárez participan clubes locales llamdos Boca Juniors (paradójicamente, uno de los chicos de la zona), Independiente (el equipo grande de los rusos, “Impendiente” para ellos) y el Racing Club de Carhué, todos con vestimenta idéntica a sus homónimos porteños.

Llegamos con Evan con los equipos a punto de salir al campo de juego. Luego de abonar siete pesos por ambas entradas, comprobamos casi enseguida que habíamos entrado a la tribuna visitante. O mejor dicho, a la no-tribuna: al igual que en canchas del ascenso –por ejemplo, la de Defensores de Belgrano- frente a las plateas locales y al costado del field no hay tribuna alguna, sólo un espacio de unos quince metros de ancho entre el alambrado olímpico y el perimetral del club. Como tampoco hay cabeceras, la improvisada popular para los hinchas visitantes consiste en entrar directamente a esa franja de terreno con sus autos y camionetas. Todo el mundo tiene en Suárez un auto o una camioneta. Circunstancia que se aprovecha para que las señoras y los niños hallen algo de reparo cuando el frío aprieta demasiado, para seguir las alternativas de los otros partidos por la radio, y para sumar el ruido de las bocinas a los gritos de aliento o de gol.

El tema es que estábamos en terreno “enemigo”. Los rusos nos miraban con curiosidad. No sólo era evidente que no éramos de la colonia sino que además estaba claro que ni siquiera éramos de Suárez. Evan ya pasa por una porteña más. Justo en ese momento salió El Progreso a la cancha, y la hinchada explotó. No lo digo con ironía, los rusos estaban exaltadísimos. Serían en total menos de ochenta personas, pero no faltaron los papelitos, los gritos, ¡las bengalas! y las bocinas de los coches. Tampoco los trapos, en alemán algunos, como se puede apreciar en la foto. Como bien me anticipara Evan, casi todos comían semillas de girasol, compulsivamente diría, debido a los nervios del match.

Cuando Blanco y Negro salió a la cancha los rusos reaccionaron con indiferencia. No llegaron a los insultos –no todavía- aunque el clima tenso era patente. Yo noté enseguida que mi camiseta original ya era obsoleta: el modelo actual reemplaza los bastones negros sobre fondo blanco por una franja negra en diagonal. Imaginé que el club hacía como Banfield, que alterna camisetas con bastones y franjas sin ningún criterio conocido, pero ante mi requisitoria Evan respondió que para ella la camiseta con franja negra era una novedad absoluta. Noté incluso con disgusto que el arquero no tenía un buzo de otro diseño y color que lo distinguiera, sino que usaba la que era claramente la camiseta alternativa del equipo, negra con una franja blanca. No me gusta esa costumbre, el arquero no debe usar camiseta de jugador. No lo menosprecio en lo más mínimo, pero por algo el arquero es distinto. Debe entonces usar otra indumentaria.

La camiseta de El Progreso es idéntica a la de Godoy Cruz de Mendoza, finos bastones blancos sobre fondo azul Francia. Tampoco me gustó que los bastones poblaran únicamente el pecho de la prenda, dejando la espalda cubierta sólo por el número. No me gustan los modelos con asimetrías, salvo muy escasas excepciones. Sí se puede destacar el hecho de que los sponsors de ambos equipos eran discretos y no invasivos para los diseños. El de Blanco y Negro era de una empresa de productos para el agro, y una carnicería el de El Progreso. Si bien es una desgracia evidente para la estética la existencia de sponsors en las camisetas (dejo de lado la cuestión de la ética deportiva), es importante en todo caso que el sponsor sea sólo uno, sea el que fuere. Preferentemente, los colores corporativos del sponsor no deberían chocar con los de la camiseta auspiciada, o, en todo caso, deberían adaptarse. Los equipos que pueblan sus prendas con todo tipo de parches infames por sumas seguramente ridículas, convirtiendo a sus insignias en vulgares buzos antiflama de corredor de autos, no tienen ninguna dignidad y deberían ser desafiliados.

La cuestión era que el partido ya había empezado y nosotros no sabíamos cómo huir hacia la tribuna local. Además, quería observar con más detenimiento a los rusos, porque la verdad es que su comportamiento no tenía desperdicio. Se lo tomaban como la final del mundo. Gritaban alentando a los suyos, puteaban al réferi, y no tardaron mucho en burlarse de alguna pifia de los rivales. Lo hacían en castellano y también en ese alemán medio irreconocible. Y no entiendo cómo no se desgarran las mandíbulas de tanto mascar girasol. Un señor muy amable nos miraba medio de reojo algo confundido, y nos ofreció un lugar de privilegio junto al alambrado. Nos excusamos con cortesía y finalmente emprendimos el éxodo.

En la puerta por donde habíamos entrado nos comunicaron que si nuestra intención era llegar a la platea local, debíamos salir del club y dar prácticamente una vuelta manzana para acceder por una entrada de la cual ni Evan tenía noticias. Sólo en ese momento el ¿boletero? nos entregó nuestros tickets. Como no podía ser de otra manera, mientras dábamos toooooda la vuelta se abrió el marcador. Gol de los rusos. Lo gritaron con el alma, arreciaron las bocinas y volaron más papelitos. Uh, todo mal. Menos de diez minutos y ya vamos perdiendo.

Llegamos finalmente donde los locales. Como decía antes, la platea que hace que a esta cancha se la pueda llamar estadio es una construcción sencilla y prolijita, con escalones de cemento y techo de zinc, no muy ancha pero sí bastante alta. En el frente del techo, presidiendo las instalaciones se eleva un cartel de chapa con el nombre del club. Debajo de la tribuna están los vestuarios con su acceso al campo de juego, y en la parte más baja de la tribuna, sobre una tarima de madera, se colocan las cámaras de TV del canal local y los relatores de radio. El ambiente era mucho menos exaltado que del lado de los germano-eslavos, y no sólo por el trámite desfavorable del partido. Muchas familias, socios y deportistas del club. Chicos, adolescentes y jóvenes, algunos con buzos o remeras deportivas representativos de la institución, otros bastante mayores con gorritos de lana de “Blanquinegro”, como le dicen con cariñosa dejadez.

Nos sentamos a ver el partido con algo más de tranquilidad. Las caras de los espectadores eran de preocupación, excepto las de la “barra brava”: un grupo de unos diez chicos de no más de doce años, que agitaban banderas de tamaño considerable y hasta le daban con ganas a un par de bombos. Un comercial de “no a la violencia” podría haber sido, sólo que el vocabulario de los niños era por demás soez. Seguramente aprovechaban para decir en la cancha las barbaridades que los padres les prohiben decir en la casa. (Se nota que estoy viejo, ¿habrá padres que les prohiban decir malas palabras a sus hijos?).

Blanco y Negro atacaba procurando empatar, pero daba la impresión de que El Progreso lo tenía mucho más fácil. Parecía que los tímidos intentos locales no podrían superar la rústica pero segura defensa de los rusos. Noté que varios de los jugadores de Blancoy Negro parecían sacados de un casting de La novicia rebelde, el musical. Después revisé las alineaciones en el diario y noté que había numerosos apellidos alemanes. No sé entonces quiénes eran más rusos. Pero hay que recordar también que esta liga regional es profesional, así que imagino que debe estar lleno de peseteros a los que ya no les importa a quién representan. Aunque sea por el pancho y la coca.

Blanco y Negro dependía demasiado de su enganche, el número 10 argentino clásico: habilidoso, pachorriento, de ribetes metrosexuales, intrascendente y pecho frío. Un rubiecito de pelo crecido. Trataba de desbordar por los costados gambeteando, pero no hacía más que barullo hasta perderla. Jamás intentó una asistencia magistral para algún compañero. Por el lado del Progreso tampoco había mucho más. Se destacaba su columna vertebral: el 2 que la revoleaba, el 5 que corría y pegaba y el 9 que la aguantaba, se peleaba con los centrales rivales y esperaba el error para hacer su negocio. Así vino el segundo gol visitante, a la media hora del primer tiempo, más o menos. Otro estallido del público de la colonia y mucho fastidio entre los locales. Algunos pocos se dejaron ganar por el malhumor y empezaron a responder las cargadas de la tribuna de enfrente con insultos y burlas. Los clásicos e infaltables “equipo chico”, “ganen un campeonato”, “la vuelta no la dan más”. Y el más festejado por la correcta parcialidad albinegra: “aprendan a hablar, animales del Volga”, imaginativo y xenófobo juego de palabras con “alemanes del Volga”. Las risas vinieron bien para distraernos un poco del frío espantoso de la tarde, que empezaba a ganar nuestras humanidades a causa del persistente viento suarence y por el contacto de nuestras porteñas nalgas con el frío cemento tribunero.

Final del primer tiempo, los jugadores al descanso y nosotros a conseguir algún brebaje caliente. Deberíamos haber llevado el termo y el mate. Porque a lo que ofrecían en el puesto ubicado al costado de la tribuna costaba mucho llamarlo “café”. Un pesito, nada más Al menos, tuvieron la precaución de ponerle mucha azúcar, para disimular. El amarronado líquido no duró caliente más de un minuto y medio. La mitad generosa del vaso fue a parar al tacho. Ni para combatir el frío, servía ya. El otro hit del buffet eran los paquetes de semillas de girasol (dos pesitos), con lo cual quedó claro que no es una costumbre ésta exclusiva de las colonias. Mirando con más atención noté que todos los pisos de la tribuna estaban llenos de las cáscaras, especialmente el banco de suplentes local.

El entretiempo nos pareció corto, porque como se respetaron los quince minutos reglamentarios, por comparación con la media hora larga de los partidos de primera pareció un parpadeo. Los equipos otra vez a la cancha y enseguida a jugar. Esta vez no subimos a la tribuna, nos quedamos paraditos contra el alambrado, justo detrás del banco. Un par de jugadores golpeados debieron ser reemplazados. Se quedaron viendo el partido a un costado, sacándose botines, canilleras, vendas y medias para exhibir unas extremidades hinchadas y doloridas. El DT les ordenó abrigarse, pero no le prestaron la menor atención. Se quedaron tirados ahí, sobreactuando un poco su frustración. Todos en el banco le reclamaban al árbitro, aunque no con demasiada vehemencia. Sé por experiencia en torneos de oficina que los pobres réferis siempre se llevan la peor parte, no importa cuán ridículo sea lo que esté en juego. Siempre son los culpables de todo. En este caso, el colegiado se animó a sacar una roja directa a un defensor de Blanco y Negro, lo cual hundió definitivamente toda esperanza de alcanzar una igualdad.

No había mucho más que ver. Faltaba poco para el final del match, y ya estaba casi todo dicho. Los chicos no tenían muchas más fuerzas para darle a los bombos, mientras que los de la colonia festejaban con locura, seguros de la victoria. Emprendimos la retirada a nuestro cálido albergue, seguros de encontrar un mate siempre listo, rico y caliente. Bueno, no tan caliente. Mientras nos íbamos alcanzamos a escuchar los festejos de otro gol, seguramente el tercero de los rusos, como para que su fiesta fuera completa. No importaba, el resultado era lo de menos. El nivel de juego no superó nunca el que se puede encontrar quizás en la liga bancaria, pero eso tampoco era lo relevante. El verdadero objetivo estaba cumplido. Había ido a la cancha para ver en vivo al glorioso Blanco y Negro, multicampeón de Coronel Suárez. Puro fútbol. Los de primera son todos caretas. O todos putos.

martes, 21 de agosto de 2007

Los australianos, ¿se harán asiáticos?

Samuel Huntington cree que no, lo dice en su clásico noventoso El choque de las civilizaciones, libro que estoy leyendo y me parece fundamental para empezar a saber algo de política internacional. Mientras se dilucida la incógnita, esta banda australiana llamada Cut Copy viene a reafirmar su pertenencia a Occidente con esta canción onda Daft Punk, "Saturday".

Simpsonización




No pienso ver la película de los Simpson en homenaje a aquellas fantásticas y lejanas primeras temporadas. Pero ni Evan ni yo pudimos resistir la tentación de entrar a http://www.simpsonizeme.com/ y autorretratarnos. No sé si el parecido está tan bien logrado, pero como chiste idiota sirve.

jueves, 16 de agosto de 2007

Yo lo sigo haciendo, pero...


... ¿les molestaría mucho dejar los contenedores de basura cerrados? Lo hago gustoso, pero no puedo ser siempre yo el único boludo que va por el barrio cerrando todos los que encuentro abiertos. ¿Podrá ser? Porque a este ritmo, cuando llegue el calorcito lo más probable es que el olor a mierda y basura se vaya a tornar inaguantable. Porque no es que ahora uno vaya oliendo a Kenzo Flowers por la calle, no precisamente. Pero de sólo imaginar toda esa basura descomponiéndose al sol con las tapas de los contenedores abiertas me dan ganas de mudarme a Oslo.

Siguiendo con el tema de los contenedores -una excelente idea del gobierno de la ciudad, hay que destacarlo-, ¿podrían entender algunos vecinos que están reformando o construyendo sus casas que los contenedores no son volquetes? Para deshacerse de los escombros y otros residuos de obras deberán continuar como hasta ahora, pagando de manera privada por los servicios de volquetes. Ya que la función de los contenedores públicos de basura no es ahorrarles a los vecinos abusivos el módico importe de un volquete (recipiente específicamente utilizado para transportar escombros), sino que todos los vecinos podamos arrojar nuestros desperdicios habituales contribuyendo a que la ciudad sea más limpia. Hago este pedido porque ya he encontrado un par de contenedores repletos de desechos de materiales de construcción, y uno de ellos con su tapa destrozada, para más datos.

Y ya que estamos, si no es demasiado pedir. ¿Podrán dejar de tirar basura en la fuente de Parque Chas? Queda fea, y tampoco tengo por qué ser yo el pelotudo que siempre la levanta.

Hago los presentes pedidos como un intento por lograr que los argentinos seamos un poco menos cabezas. Muchas gracias.

miércoles, 15 de agosto de 2007

La pésima educación


Después de haber escrito la entrada anterior, leí esta columna de Pepe Eliaschev en Perfil. Confirmé con horror que la situación en la Universidad de Buenos Aires empeora hasta límites inimaginables. Creo que la actual es una crisis terminal y sin retorno. No sé me ocurre ninguna otra solución que no implique la aplicación drástica y simultánea de las siguientes medidas, las cuales implican por supuesto terminar con esa ridiculez de la autonomía universitaria:


- Intervención total por parte del Ministerio de Educación, con aval y seguimiento del Congreso y desestimando cualquier obstrucción de la Justicia. No confío en las actuales autoridades del Ministerio, claro está, sino que trato de imaginar un nuevo gobierno con gente razonable a cargo.


- Sumario, expulsión automática y denuncia ante la Justicia a todos aquellos estudiantes que hayan protagonizado desmanes en los últimos tiempos (destrozos en instalaciones, agresiones personales, amenazas, bloqueos de reuniones de autoridades, etc.).


- Arancelamiento de todas las carreras de grado. Auditoría integral para detectar y castigar las innumerables irregularidades en el manejo de los fondos públicos. Cierre inmediato de los variopintos kioskos que recaudan fortunas destinadas a financiar actividades para nada relacionadas con lo académico.


- Disolución de la F.U.B.A., de todos los centros de estudiantes y de todos aquellos órganos estudiantiles que no representan a nadie y que funcionan al sólo efecto de captar cajas y entrenar a los futuros punteros políticos, piqueteros y demás fascistas partidarios de la acción directa.


- Despido de todos los noquis no docentes. A los que queden laburando que ni se les ocurra algo así como voz y voto en los Consejos Directivos. Quizás únicamente al personal técnico y altamente calificado que desarrolle tareas que no se relacionen directamente con la docencia.


- Efectivización y blanqueo inmediatos de todos los docentes en negro y no rentados. Lo cual no implica que los ayudantes y los J.T.P. deban continuar haciendo el trabajo que los titulares no hacen. Basta de titularidades de cátedra para los que sólo la usan como brillametal que lustra sus curricula. Todo aquel que labura tiene que cobrar un sueldo; los que no, que renuncien, que continúen con sus labores habituales en el sector privado y que les dejen sus cátedras a quienes efectivamente las ejercen.


- Decretar como ilegales e impedir por medio de la fuerza pública toda medida de fuerza que implique ocupación de instalaciones, interrupción de las clases, cortes de calles o sabotaje de los órganos directivos.



Luego de estas medidas de emergencia la U.B.A. deberá ser reformada de manera que se transforme en una institución completamente diferente de la actual. En próximas entradas iré sugiriendo algunas posibilidades.

martes, 14 de agosto de 2007

La mala educación


Hace tiempo que estoy convencido de que las reformas educativas implementadas en la Argentina a partir del retorno de la democracia han resultado un completo desastre, cuyas consecuencias las sufrirán no sólo las varias generaciones de analfabetos funcionales que son el resultado directo de ella, sino incluso el conjunto de la sociedad durante muchos de los años por venir.


Para resumirlo en una fórmula rápida y simplificadora: la escuela de la dictadura y de los años previos generó ciudadanos con conocimientos parciales y descontextualizados, con tendencias autoritarias y represiones duraderas, con una cultura cívica esquizofrénica producto del agudo contraste entre lo que se enseñaba y lo que se podía encontrar efectivamente en nuestra sociedad; por el contrario, la escuela de la democracia ha generado simples ignorantes, personas de muy baja capacidad de abstracción, incapaces de construir oraciones con un mínimo de sentido, sin ningún tipo de cultura letrada. Y además, por si fuera poco, sin ningún vestigio de respeto por autoridades de ningún tipo, sean éstas académicas, políticas o burocráticas. Con el tácito consentimiento de su padres, por supuesto.

Algunas lecturas recientes me han permitido saber que en países bastante más avanzados que el nuestro suceden cosas parecidas. Por ejemplo, en La obsesión antiamericana, Jean François Revel critica las tendencias pedagógicas implementadas por los sucesivos gobiernos franceses –tanto socialistas como de centroderecha- como reacción a los sucesos de mayo de 1968. Tal cual lo hiciera el ahora presidente Nicolas Sarkozy en su famoso discurso de campaña en Bercy, Revel cuestiona las tendencias a relajar excesivamente las sanciones disciplinarias, a no resaltar la importancia del respeto a las jerarquías y la caída en desuso de la meritocracia escolar. Además, Revel hace especial hincapié en su crítica a las tendencias multiculturalistas, las cuales serían -según él- las principales responsables de que las respuestas del sistema educativo francés a los problemas que la inmigración de mayoría musulmana ha generado no han logrado más que agudizar los males que pretendían enfrentar.

Otro ejemplo lo encontré en esta nota del portal Universia, en donde se comenta el trabajo de una investigadora sueca, Inger Enkvist, quien realiza críticas similares a las de Revel. Realmente, una entrevista muy recomendable.

La educación argentina necesita, como en muchos otros aspectos, de una verdadera revolución bifronte: conservadora en su rescate de los valores perdidos del enciclopedismo, la competencia, el mérito y la disciplina, y a la vez de vanguardia en su incorporación de nuevos contenidos y tecnologías que ayuden a una renovación y actualización constantes de los métodos pedagógicos, algo que resulta imprescindible para preparar a los alumnos a desempeñarse en un mundo cada vez más complejo y cambiante.


Un ejemplo que puede resultar menor pero que creo que es fundamental: no puede seguir faltando en los colegios argentinos una materia (que podría llamarse “calidad de vida”, por ejemplo) que enseñe a los chicos a comportarse de manera racional en su medio ambiente, sea éste cual fuere. No me refiero a la ecología entendida como un montón de fascistas que cortan una vía de comunicación y generan varios conflictos internacionales absurdos, sino a que los chicos aprendan a desterrar y corrijan ellos mismos todas las conductas de los adultos que hacen de nuestra vida cotidiana un infierno. A levantar la mierda del perro, a tirar la basura en cestos y contenedores, a reciclar todo lo que sea posible, a apagar las luces encendidas al pedo, a cerrar las canillas, a no gastar la provisión de agua de siete mil refugiados tailandeses en lavar una vereda, a conducirse en la vía pública para que dejemos de tener más muertos en calles y rutas que en la guerra de Irak, a que la base de la alimentación argentina deje de ser la grasa trans, a que aprendamos el valor de nuestros derechos como consumidores, a que dejemos de comportarnos en las canchas de fútbol como espartanos de las Termópilas, y muchas cosas más.

La educación argentina tiene que asumir sus responsabilidades de una buena vez, enfrentar la situación con realismo, terminar con las buenas intenciones y los discursos de falsa tolerancia y buenismo idealista. Tiene que hacer de nosotros mejores personas.

lunes, 13 de agosto de 2007

Japoneses inclasificables

No sé si el gusto de los japoneses por la estética bizarra o trash es real o impostado, o por qué será que les gusta aparecer tan limados. O por qué parecen tener predilección por los géneros de nulo prestigio. Y sobre todo, tampoco sé a qué se debe esa obsesión con las colegialas en jumpers. Pero estoy escuchando un disco de los Polysics, y es algo así.

sábado, 11 de agosto de 2007

Vuelve


Es un poco difícil entender el lunfardo chileno del diario La Cuarta, pero parece que están contentos. Les garantizo octavos de final del mundial 2010, ganando más de un partido (no ganan en un mundial desde 1962, justamente de locales). Ésto se pone bueno. El lunes, presentación oficial, y quizás, primera clase magistral. Aquellas conferencias de prensa...

jueves, 9 de agosto de 2007

Aniversario


Es muy difícil determinarlo con precisión, pero estoy seguro de que este año cumplo con al menos treinta años de consumo ininterrumpido de Chocolinas. Siempre con el infaltable té con leche, la bebida ideal en donde sumergirlas.

Felicidades.

miércoles, 8 de agosto de 2007

¿Vuelve la alegría, vuelve el fútbol?


Por lo que dice esta nota de La Nación, y por mucho más. Algún día, además, va a volver a dirigir a la Argentina. Mientras tanto, que Chile nos haga tres.

martes, 7 de agosto de 2007

¿Me habrán vendido un buzón?

Por fallas técnicas no del todo aclaradas, todavía no me pude bajar el recomendado disco de los galeses Los Campesinos. Así que encontré el video y parece que son buenos. No se me van a escapar.

Esta canción se llama "We Throw Parties, You Throw Knives".

lunes, 6 de agosto de 2007

Viajé como el orto



Ese es el título de un blog excelente hecho por Candelaria, una usuaria del subte que está tan harta como tantos otros y yo mismo del horrible servicio de Metrovías. Además de denunciar todas las peligrosas falencias del funcionamiento de los subtes, también propone iniciativas para que la situación mejore. Por ejemplo, haciendo click en la imagen se puede ver una lista de sencillas normas de conviviencia para el transporte público, que de ser cumplidas ayudarían bastante a mejorar nuestros viajes. Está muy bien lo que hace Candelaria. Creo que tenemos que ayudarla.

Reproduzco el comentario que le dejé en su blog. Es muy recomendable, incluso para quienes no usan el subte.


"Te felicito por el blog y por todo lo que estás haciendo. Voy a tratar de colaborar en lo que pueda, con lo de los calcos y los volantes. Soy un sufrido usuario de todo tipo de medios de transporte, en especial del subte B. Como todos sabemos, las falencias del servicio son innumerables. Puede parecer menor, pero también es terrible el deterioro edilicio de las estaciones de esa línea, no sólo por cuestiones de seguridad sino también estéticas. ¿A quién le gusta circular todos los días por espacios públicos degradados? El Estado le entrega al concesionario estaciones nuevas y Metrovías las deja caer irremediablemente. En Los Incas hay filtraciones de agua por todos lados, que inundan los pasillos. Para solucionarlo… pusieron una canaleta al lado de la pared para que el agua drene no sé a dónde. Es decir, lo atamos con alambre y que la pared se pudra toda. Las estaciones más viejas se caen apedazos. Hay miles de ejemplos. En la estación Medrano las filtraciones de agua parecen cascadas. No puedo entender cómo dejan que eso suceda, con lo peligroso que debe ser.

Hoy mismo a la mañana hubo otro episodio complicado. Hacía ya rato que el tren en el cual yo viajaba aguardaba inmóvil en el andén de Gallardo cuando el conductor anunció por los parlantes que la formación que iba delante de la nuestra había sufrido un desperfecto que le impedía continuar. Debían vaciar el tren y mandarlo por vía contraria a la cochera. Todo eso demoró unos diez minutos más. Nuestro tren arrancó finalmente, pero, como era de esperar, al llegar a Medrano la situación se volvió caótica. Ni había ni un milímetro cúbico disponible y todos los del tren descompuesto querían subir. Mucha gente reclamaba a los gritos que mandarn otra formación vacía. Ilusos. Desde allí hasta Florida cada parada era la puerta 12. ¿Nos tenemos que acostumbrar a estas situaciones a fuerza de repeticiones cada vez más frecuentes?

Me interesó la charla con la vocera de Metrovías. ¿Tenés algún contacto con autoridades de la empresa, sabés qué piensan hacer con todo este desastre? Me preocupa el día en que terminen con la prolongación del B hasta Villa Urquiza. En las condiciones actuales, la línea colapsa, así de sencillo. Actualmente, en las horas pico de la mañana la gente no se puede subir al tren en la mitad del recorrido, en Gallardo o Medrano. Si agregan dos estaciones más, en un barrio muy poblado como Urquiza y recibiendo más caudal de pasajeros del tren que hace el recorrido Retiro- J.L. Suárez (que actualmente para ir al centro se bajan en Carranza para tomar la D o directamente en Retiro), nadie se va a poder subir ni siquiera en Lacroze.

Es importante que como usuarios nos organicemos, también para tomar conciencia de nuestra propia responsabilidad. Las normas de convivencia son importantes. ¿No se podrán iniciar acciones legales colectivas, además de los reclamos habituales? No quiero esperar a ser víctima del próximo Cromañón.

Discrepo en una sóla cosa con vos. Creo que también hay que sacar de los medios de transporte a los vendedores ambulantes, a los chicos que piden, los que juntan los diarios y a otros personajes controvertidos. No es por falta de sensibilidad ni intolerancia. Habría que analizar cada caso y buscar una solución adecuada y de fondo. Los chicos que piden no deberían estar ahí, tienen que estar en el colegio. Los que piden el diario molestan a todo el mundo, pisan y empujan en trenes llenos, y dejan pilas de papeles tirados. Los vendedores trafican mercadería de contrabando o robada, no debería permitirse eso. Los músicos y otros artistas callejeros podrían amenizar un viaje con pocos pasajeros si el servicio fuera bueno, pero en las actuales condiciones se vuelven en elemento más de alteración de nuestros sufridos nervios.

Podría seguir todo el día enumerando situaciones que hacen al pésimo servicio de Metrovías (exceso de publicidad gráfica y electrónica, ruidos excesivos, pasillos angostos, molinetes que no funcionan, escaleras y ascensores descompuestos o inexistentes, mugre, falta de luz, calor, malos olores, ¡¡¡y más, y más, y más, y más!!!), pero eso ya lo sabemos. Voy a agregar este sitio a los recomendados de mi blog y voy a tratar de difundirlo. Suerte y felicitaciones una vez más."

domingo, 5 de agosto de 2007

Insignificancia


Nos vamos haciendo un país chiquito, intrascendente, insignificante. Otra vez, como tantas otras veces, creemos que somos distintos, más vivos, mejores. Que todo el resto del mundo no entiende nada, y que acá tenemos la posta. Que los yanquis no nos dan miedo y los insultamos en la cara, here (Mar del Plata), there (Naciones Unidas) and everywhere (México). Juju, qué vivos que somos. El mundo que alguna vez nos miraba perplejos, ahora ya ni se molesta en mirarnos. Aburrimos. No jodemos a nadie. Aislamiento internacional absoluto. Sólo nosotros somos capaces de tener un conflicto con Finlandia. ¡Con Finlandia! Todo por una fábrica de mierda.

La gira por España de la candidata no puede disimular que los gobernantes españoles la recibieron por cortesía, que los medios locales no le dedicaron ni un epígrafe y que los empresarios no la soportan. Y que se llevarán su dinero a otro lado, y que nos quedaremos con los vueltos, si sobra algo. Ah, claro, vamos a vivir "de lo nuestro".

Y de nuestro continente, todas las voces todas, hermano americano. A ver si a los mexicanos se les cae una moneda. Ya tenemos unos amigotes fenómenos, bien bolivarianos. Nos compra bonos el loco Chávez, qué tipo macanudo. Bueno, sale mucho más caro que un préstamo del Fondo, pero así no le hacemos el juego al "capitalismo salvaje". Creemos. Eso dicen nueve de cada diez mensajes de lectores en las secciones políticas de los diarios on line, o los blogs. ¿Alguien sabrá qué carajo es el capitalismo salvaje, en caso de que realmente exista, o haya existido? Esquizofrenia pura, nadie para de consumir. No importa el precio. Lo hacemos porque inconscientemente estamos seguros de que no debe faltar tanto para el próximo estallido. Será que, después de todo, nos encantan los estallidos. País infantil de espasmódicos berrinches. Profecías autocumplidas, aunque siempre haya alguien a quien echarle la culpa. ¿Quién va a tener la culpa del próximo desastre? ¿La Señora?

Ya vivimos mucho tiempo con inflación, demasiado tiempo con inflación. Casi toda mi vida. Odio la inflación. Es la peor mierda que pueda existir. Ya sabemos cómo terminan las espirales inflacionarias. Pero la inflación parece progre. Y hacia allí vamos, otra vez, casi con alegría. Pareciera que a nadie le molesta. Puede que para muchos sea un excelente negocio, pero ¿para quiénes? Yo soy asalariado, para mí no.

Más conflicto. Otro papelón.
Llegó la orden y el palco quedó vacío. Morder la mano que te da de comer, sólo para que nosotros, los buenos, sigamos consumiendo, haciendo memoria (¿de qué?) en museos caros y vacíos, viajando en tren por cincuenta guitas y manguereando el coche por dos con cincuenta. El uno a uno era "irreal", decimos. ¿La energía barata lo es? ¿El subsidio que reparte pobreza es mejor? Menos energía, menos salario, menos vacas, menos exportaciones, menos instituciones, menos empresas, menos cine, menos cultura. Menos innovación, menos educación, menos medios de calidad, menos competencia. Menos transporte, cada vez menos y peor transporte. Hasta donde yo sé, de lo único que se trata esta economía es de contraer la oferta (de todo) y de alentar la demanda. ¿Hasta dónde, o hasta cuándo? Sólo internet nos deja dar un saltito y elevarnos para ver cómo la pasan mejor en otros lados. Acá cerquita nomás, algunos vecinos que maduran y crecen. Aumentan la producción, las exportaciones y aprecian su moneda. Es decir, sus salarios crecen. Acá, exactamente lo contrario.

Allá están los malos. Y les hacemos otro desplante, otra rabieta de nene malcriado. De adolescente eternamente frustrado. Mejor que lo diga uno que sabe, como Carlos Pagni.

jueves, 2 de agosto de 2007

Para empezar a escuchar a The Magnetic Fields

La canción se llama "Yeah! Oh, Yeah" y está en el disco 69 Love Songs, de 1999. Nada que agregar, ese disco (triple) hay que escucharlo.

miércoles, 1 de agosto de 2007

Ella es Luisita



Como no creo que pueda escribir algo más lindo que Evan sobre el nacimiento de su preciosa sobrinita (ahora soy su tío postizo), mejor los mando a su blog Evanlandia.

Damon Albarn es un capo

Una conclusión un poco obvia la mía, después de tanto tiempo y tantos buenos discos. La crítica especializada en el fondo nunca lo quiso mucho. Cada paso en falso que daba, por mínimo que fuera, era ruidosamente festejado. Es que el flaco lo tiene todo: talento, facha, guita, inteligencia, la clásica acidez británica… Puede que en aquel enfrentamiento contra Oasis por la corona del britpop del los noventa los Gallagher hayan ganado la batalla. Pero si consideramos la trayectoria musical de cada uno a más largo plazo, Albarn ganó la guerra por paliza.

Ahora armó otro grupo, se da el lujo de colgar a los Gorillaz casi seguramante para siempre. Quizás vuelva con Blur. Hace lo que quiere y pareciera que lo tiene todo planeado, que todo le sale como él quiere, que maneja el grado de éxito y exposición pública que quiere tener en cada caso.

Este disco nuevo de The Good, The Bad & The Queen es impecable. Discretito, de entrada parece casi intrascendente. Pero con cada nueva escucha las canciones van envolviendo al oyente en una rara y confortable sencillez, ganando en expresividad. Uno le empieza a encontrar muchos detalles, sonoridades poco comunes puestas casi como al descuido. Una joyita, pero de local del barrio chino.

martes, 31 de julio de 2007

Me saqué un 10


Esa nota me puso Leonardo D'Esposito por el comentario que posteé en su blog, el cual reproduzco a continuación. Debo ser un pelotudo, pero estas cosas me ponen contento.




Estos son los posts del Bigote que me gustan y sulfuran al mismo tiempo, los que me provocan escribir. Vayamos por partes:

Es cierto, los comentarios sobre Fontanarrosa se vuelven excesivos. Tomando ciertos recaudos, más allá de sus lugares comunes de progre argentino, a mí también me gustaba y me divertía. Se notaba que era muy inteligente (“astuto” lo calificó una nota en Perfil) y todos dicen que era un tipo macanudo. Pero acá la demagogia siempre puede más. Hasta Nik (el dibujante más odiado por los dibujantes, y por mí también) le dedicó un dibujito. ¿Nunca un poquito de sobriedad, es decir, cerrar un poco el orto, limitarse a dar la noticia y nada más? Siempre el mismo desborde emotivo…

Algún día podríamos discutir la obra de Fontanarrosa. Creo que es un buen indicador del nivel de cierto estado de la cultura argentina. Que sus cuentos sean materia de lectura en los secundarios no me parece grave, sí lo es el hecho de que se postule esa literatura como un modelo único y deseable. Lo mismo que el discutidísimo Soriano, a quien la crítica académica no le reconoce un solo mérito, pero ahí están los dos, modelos del escritor nacional y popular, íconos del periodismo cultural La maga/ñ/Canal 7. Alguna vez fue Florida o Boedo, ahora es izquierda universitaria dura, blanda o peronismo K mediático de izquierda, si tales términos aún definen algo. Y cambiando un poco el ángulo: ¿alguien algún día se preguntará por el grado de responsabilidad de los cuentos de Fontanarrosa y el programa de TV El aguante en la canonización de la cultura del aguante futbolero en los más diversos ámbitos de la sociedad, incluyendo la política?

Se dirá que no se puede culpar a Fontanarrosa de sus lectores retardados que se lo toman demasiado en serio, pero nunca le escuché una declaración pública que intentara atenuar la guerra tribal (diría Fernando Iglesias) entre las hinchadas rosarinas, un fenómeno que ya excede largamente el máximo de irracionalidad tolerable en una sociedad occidental moderna.

Estoy muy de acuerdo con el análisis de la obra de Bergman, aunque habré visto unas cinco películas de él, no creo que más. Nunca voy a olvidar lo que fue ver Gritos y susurros hace varios años en la Lugones. Por favor, qué ambiente tan opresivo (el de la pantalla, creo). No llegué al final, en la escena de la ablación me desmayé en la butaca.

Vi poco de Antonioni, Blow up la vi justo hace dos semanas. Me irritó muchísimo. Entiendo que hay que contextualizarla en su momento histórico y bla-bla-bla, que los 60 y bla-bla-bla, sexo, droga y las puertas de la percepción. Perfecto, pero en 2007 todo eso me tiene harto. ¿Estamos en 1967 y queremos ser elegantes, intelectuales y cuestionadores de las formas cinematográficas? Puedo ver al Antonioni de Blow up y embolarme o puedo ver al Tati de Playtime y sentirme reconciliado con el arte, el mundo y la vida. Y eso que Tati no era muy amigo de la mundialización, se notaba. Lo cual me introduce en el siguiente punto.

Creo haber dicho algo al respecto en algún comentario anterior. Si vamos a comparar el cine de los 60 y 70 con el actual, y al público de aquellos años con el actual, hay que ser muy cuidadosos. El Bigote dice “(…)sino porque en los 60 y tempranos 70 el público general leía más. Lo intelectual era un valor social y, por lo tanto, algo que se buscaba. Eso nos hacía más sólidos, más inteligentes, más cuestionadores. Más cercanos a lo humano.”. No podría estar más en desacuerdo. Puede que en aquella época la inteligencia fuera un valor social, pero eso no hacía a las personas más inteligentes. En este sentido, haber leído a Sebreli (El olvido de la razón, Crítica de las ideas políticas argentinas) me resulta liberador. No es ni inteligente ni humano participar o apoyar la lucha armada, no es ni inteligente ni humano el Cordobazo, ni Ezeiza, ni la Triple A, ni el ERP, ni Montoneros. No era inteligente ni humano el estalinismo, ni el maoísmo, ni el guevarismo, aunque a los inteligentes espectadores de Bergman en los 60 y 70 así les pareciera. No es ningún signo de inteligencia que antes te pudieras garchar a una minita con un libro de Levi-Strauss bajo el brazo, significa que ahora las minas son más inteligentes: Brad Pitt es más lindo que Woody Allen.

No es inteligente reproducir las trasnochadas mezclas francesas de Nietzsche y Heidegger con el marxismo mal leído y peor aplicado. Pueden ser muy sofisticados y eruditos, pero no eran inteligentes Foucault, Deleuze, Derrida y otros héroes de la intelectualidad de los 60 y 70. Esa visión paranoica, pesimista y fatalista del mundo, que no puede dejar de ver opresión y fascismo en cualquier manifestación de poder (además de confiscación y explotación en cualquier relación económica) ha llevado a Francia (y también a la Argentina) al desastre social, cultural y educativo actual. No hace falta estar de acuerdo con la crítica del presidente Sarkozy al mayo del 68 (yo lo estoy), puedo leer un reconocimiento de ello en las columnas de Gabetta en el Dipló.

Y volvemos con la discusión del cine de aquellos años y el de ahora. Sí, la cartelera actual es una bosta. Sí, los multicines son un escándalo, repletos de super héroes y dibujitos de calidad tendiente a cero, salvo excepciones. Sí, voy a Lavalle y veo al Ambassador y al Trocadero convertidos en La Salada y me dan ganas de llorar. El América pronto será una tienda chilena estilo Falabella. No se estrenan las de Lynch ni las de Linklater. Ricky Bobby va al DVD. Y los nuevos directores argentinos filman documentales llorones. Pero hay que acotar el significado de estos fenómenos. No puedo estar seguro de que el cine (o el mainstream) actual sean una poronga sólo porque el mercado cinematográfico de la Argentina, un chotísimo y subdesarrollado país alineado con Venezuela e Irán, sea una poronga. Las visiones paranoicas y conspirativas no sirven, es el pedorro mercado argentino en constante contracción de la oferta de todo tipo de bienes (no sólo los culturales) lo que hace que el negocio no funcione. Leo acerca de cuotas de pantalla en España o en Francia y ellos mismos se dan cuenta de que no funciona. Ninguna regulación estatal funciona. O funcionan para que, como acá, se produzcan éxitos de taquilla y pacotilla. No tengo la solución, pero estoy seguro de que el camino no es éste.

lunes, 30 de julio de 2007

El video del día

Tengo algunas cosas sobre las cuales escribir. Muy especialmente, el nacimiento de Luisita, la hermosa sobrina de Evan. Fuimos este fin de semana a Coronel Suárez a conocerla.

Hasta que tenga un mínimo de tiempo para escribir sobre ella y otras cosas, además de subir unas lindas fotos, voy a tratar de publicar en el blog al menos un video musical cada día, con temas variados que me gusten mucho. Éste de Blondie, por ejemplo, me viene sonando en la cabeza sin parar desde hace varios días. Es conocido, se llama "Dreaming", y es fabuloso. El video es de 1979.

lunes, 23 de julio de 2007

Además, es baterista

El director de cine y video clips Michel Gondry, famoso por sus trabajos para Björk, The White Stripes y The Chemical Brothers -entre otros-, además de la película Eternal Sunshine of a Spotless Mind, resultó ser también un buen baterista. Esto lo descubrí al ver el interesante DVD que recopila todos sus clips y cortos.

En este caso, el mini corto Drumb And Drumber, combina con gracia, humor y musicalidad sus dos facetas, la que lo hizo famoso y la que hasta ahora desconocía.

En verdad, tampoco me sorpende tanto. Siempre pensé que para hacer el
clip de Star Guitar de los Chemical había que tener una idea mínima de percusión. Resulta que tiene más que eso. Qué envidia.

miércoles, 4 de julio de 2007

Fin de mi curso de literatura argentina


La última entrada del curso está dedicada a la literatura de la generación del ´80. La redacción de este capítulo implicó nuevamente un gran esfuerzo de síntesis y contextualización histórica -por el tipo de curso del que se trata-, pero los resultados fueron satisfactorios.

Ya veré si en algún momento encuentro motivación como para acometer un curso similar dedicado a la literatura argentina del siglo XX. Por ahora, esto es todo.

lunes, 2 de julio de 2007

Baterista se ofrece

Si tocaba mal el problema era eminentemente musical, si tocaba bien las diferencias a nivel humano (?) eran insuperables. Pasó entonces lo que tenía que pasar: no soy más el baterista de Familia Costa. Me echaron, más precisamente, apenas una semana antes de la fecha fijada para grabar mis partes de batería del nuevo disco.

Voy a seguir tocando.

Quiero hacerlo con personas que hagan buenas canciones. Que estén dispuestas al sacrificio que implica estar en una banda cuando además hay que salir a laburar para morfar. Que sepan y asuman que no podemos ser todos amigos, que vamos a chocar y a sentirnos una mierda, pero que se la banquen en pos de un objetivo común. Que no crean que el rock es chupar, fumar, drogarse, llegar tarde, regalarse, tocar en cualquier lado y de cualquier manera. Que no crean en la improvisación genial sino en el trabajo duro y constante. Que no quieran cambiar al mundo, ni evangelizar a nadie, sino ganar guita para vivir mejor.

Quien lea en estos requisitos una descripción exacta de todo lo que no era mi banda anterior se equivoca. Tenían algo de esto y algo no. O decían una cosa pero hacían otra. Igualmente, les va a ir bien (cuando dejen de sabotearse), y yo me voy a poder sentir como Pete Best.

Puede que hasta yo mismo no esté siempre a la altura de lo que pido, pero lo voy a intentar. Esto que busco es lo que quiero, y ya estoy grande para menos.

miércoles, 27 de junio de 2007

De acá

Suficiente de política. Hagamos un post de música. Ahí va este video de unas de las bandas que más escucho por estos días. Son los Of Montreal, y no son de ahí, sino de Athens, Georgia, como los mismísimos R.E.M., los B´52 y otros más. Qué ciudad, mamita.


Esta canción se llama "Heimdalsgate Like a Promethean Curse", y es el primer corte de su último disco Hissing Fauna, Are You The Destroyer? (2006).


sábado, 23 de junio de 2007

Muy gauchito


En mi curso de literatura argentina es el turno de la gauchesca. Un capítulo con mucho esfuerzo de síntesis, pero que intenta a la vez ser exhaustivo y presentar un enfoque algo inusual. Para leerlo, hacer click aquí.

miércoles, 20 de junio de 2007

¡Qué bellezas!



Flamantes, de Escocia y el Manchester City.

Para seguir las elecciones


Mi primo Hugo Passarello Luna lleva adelante el sitio www.argentinaelections.com, con apoyo de la Universidad de la Columbia Británica. Allí se pueden encontrar muy buenos artículos en español e inglés dedicados a un exhaustivo análisis del proceso electoral argentino. Muy recomendable.

martes, 19 de junio de 2007

La paja en blog ajeno


En los ratos muertos del laburo adquirí una nueva adicción: polemizo en los blogs de terra.com, principalmente en el Bigoblog. Por eso me da la sensación de escribir más en otros lados que en mi propio blog, especialmente con el tipo de escritura que se supone que se utiliza más en estos sitios, más automática y sin tantas correcciones obsesivas, como es mi costumbre.

Hago un link a la más reciente de estas polémicas, con gente que piensa diferente pero con ideas interesantes, incluido el propio "dueño" del Bigoblog. Como para tener la sensación de que esos textos van a permanecer. Están firmados con mi nombre, nada de seudónimos. Como se puede advertir fácilmente, la intención de fondo más evidente de mis intervenciones es disputarle al progresismo el campo del prestigio intelectual. Desbaratar sus prejuicios, romper su pensamiento automático. Tratar de que todos los que se colocan en algún sitio a la izquierda intenten pensar distinto. Aunque me equivoque, o tenga la fea sensación de estar tocando un poco de oído. En lo esencial creo estar en lo cierto, de todos modos. Ustedes dirán.

lunes, 18 de junio de 2007

Feliz día del padre desde Coronel Suárez

Nos vinimos con Evan a pasar el fin de semana largo con su familia, en Suárez. El frío que hace es difícil de explicar. El termómetro puede que marque lo mismo que en Buenos Aires, pero la sensación es violenta.

Igual, la pasamos fenómeno. Igual que para fin de año, nos atienden de maravilla. Y además, comida en continuado. Mucha y rica. Para combatir el frío, supongo.

Aprovechamos para ir también a Sierra de la Ventana. Ahí sacamos estas lindas fotos, con muchos motivos ferroviarios, como a mí me gusta.






jueves, 14 de junio de 2007

Acerca de Sarmiento


El nuevo capítulo de mi curso de literatura argentina está dedicado a mi preferido: Domingo F. Sarmiento.

Creo que mucha gente se podría llevar una sorpresa mayúscula leyéndolo. Este capítulo es un esfuerzo para incitar a una experiencia de lectura regocijante, y dejar un poco de lado todos los lugares comunes que inducen a malinterpretar a ese personaje histórico tan equívoco. Lean el capítulo, pero sobre todo, léanlo a Sarmiento. Después me cuentan.

lunes, 11 de junio de 2007

¡¡¡¡Buuuuuuu!!!!



¡Soy el fantasma de la derecha! ¡Vengo a cerrar escuelas y privatizar hospitales! ¡Fuera el museo de la ESMA! ¡Vamos a acabar con la cultura! ¡No más Bafici ni festivales gratis! ¡Buuuuu!

Cine tercermundista


Vi The Host. Me gustó como película de aventuras, pero no comparto el entusiasmo de la crítica en general. Es cierto que la película hace un buen cruce de géneros, y que la familia disfuncional como héroes de acción es un hallazgo impensado. Pero creo que el grotesco inicial en la construcción de los personajes es innecesario, o en todo caso se subraya demasiado. Y claro, tampoco comparto el pensamiento político del director, ya que según esta película todo el mal del mundo es responsabilidad de los EE.UU., mientras que su solución está en manos de la acción directa de la "yellow trash" en alianza con los estudiantes desocupados, que -muy a pesar suyo- vienen a ser casi lo mismo. El tercer mundo también se globalizó, traducido al cine argentino podría decirse que The Host=Esperando la carroza+Pino Solanas+FELCO. En fin...

jueves, 7 de junio de 2007

Nuevos capítulos


Ya están disponibles otros dos capítulos de mi breve curso de literatura argentina. En breve agregaré el material adicional, con imágenes y textos realmente interesantes.

miércoles, 6 de junio de 2007

Breves





  • Ayer, caminando de regreso a mi casa, al cruzar una calle por la esquina, haciendo todo como corresponde, un coche que se aproximaba me tocó bocina, como enojado de que hiciera uso de mi prioridad para cruzar. El detalle que hizo a la situación aún más irritante fue que la conductora manejaba y al mismo tiempo… hablaba por celular. ¿Cómo se puede tener la cara tan dura? No, por supuesto, cinturón de seguridad tampoco usaba.

  • Me gusta mucho el programa Metro y medio, con Sebastián Wainraich y Julieta Pink. Tiene personajes muy graciosos, pero lo que más me llama la atención es la ambigüedad de ciertos comentarios, a veces en boca de esos mismos personajes, a veces de los conductores. ¿Son tan inteligentes como parecen o será todo un gran malentendido? Ventajas de ser ambiguo, siempre se puede decir que te malinterpretaron.

  • ¿Qué es lo que hace que los cables se enrieden? Hace poco tardé no menos de cinco minutos en desenredar los cables de unos auriculares. ¿Cómo fue el proceso que desembocó en esa situación de complejidad tan absurda? Por favor, son sólo cables.

  • El punto anterior bien podría ser un comentario de Metro y medio.

  • Terminó la eterna reforma de la plaza Domiguito Sarmiento en Parque Chas. Hay que decir que quedó muy bien, y hasta ahora incluso se nota que le están haciendo mantenimiento, que la limpian. Fue raro los primeros días, no iba casi nadie. La gente estaba tímida y el efecto de ver una plaza flamante y desierta era muy triste. No duró mucho esa timidez, por supuesto. De hecho los primeros que llegaron fueron los perros y sus dueños. En pocos días la plaza ya tiene el mismo olor a mierda que todas las demás de la ciudad.

  • Si Filmus le gana a Macri en la segunda vuelta podemos concluir en que el ballotage es el sistema que premia a los resentidos.

  • En realidad, como bien lo notara Tomás Abrham en una de sus notas para el desaparecido portal TP, aquel olor a mierda, dulzón y sutil se puede encontrar por toda la ciudad, no solamente en las plazas. Peor aún es en verano.

  • Como corolario, debo confesar que es tremenda mi habilidad para pisar soretes por la calle. Ni me doy cuenta, por lo cual muchas veces tengo que limpiar la mierda de los pisos de mi casa. La situación llegó a un punto tal que ahora, antes de entrar, siempre me reviso los zapatos.

  • Toda persona que venga a tu casa a arreglar algo estropeará otra cosa que precisará de un nuevo service.

  • Hay otra moda entre los que pasean perros, la cual seguramente contribuye a agravar mi tendencia a la pisada: bajar los perros para que caguen en la calle, supongo que con el argumento de que así no ensucian las veredas. Puede ser, pero el olor a mierda es el mismo, y además de este modo los coches pisan los soretes y los esparcen. Peor el remedio.

  • Siempre digo que creo saber bastante de cine, para ser un aficionado. Sin embargo, recién el domingo terminé de ver la trilogía de El Padrino. Me impresionó mucho, como toda saga familiar y sus temas clásicos: historias que se repiten, destinos que no pueden cambiarse, apogeo y decadencia, juventud y vejez, relaciones filiales, lealtades y traiciones. Todo lo que me fascinaba de las interminables novelas decimonónicas que devoraba a los 20 años. No creo que le haya dedicado mucha atención a los aspectos más formales, ni en el caso de aquella literatura ni en el de estas películas. Al principio son sólo las historias. No sé si tendré tanto tiempo como para verlas otra vez. De leerlas, menos.

  • En cuanto me acuerde voy a tratar de averiguar acerca de la historia de la filmación de la saga. ¿Por qué pasó tanto tiempo entre la segunda y la tercera parte? ¿A quién tuvo que reemplazar Sofia Coppola?

  • Para mí está claro que en la tercera Al Pacino ya no interpreta a Michael Corleone, sino más bien a una combinación de sus personajes más famosos, especialmente Scarface. Está bien, pasaron muchos años, pero cuesta reconocer al personaje. Del underacting de su juventud a un Pacino/Corleone maduro que no se desboca por completo, pero que se presenta con todo un trabajo corporal y gestual diferente.

  • Ni siquiera sabía que era De Niro quien interpretaba al joven Vito Corleone en la segunda. Nada que objetar, quizás no hacía falta que hiciera la voz ronca como Marlon Brando, eso que para algunos era genial y para otros ridículo.

  • Creo que después de Casino ya no me interesa ver actuar a De Niro. En cambio, a Jack Nicholson le perdono cualquier cosa. Verlo hacer de sí mismo, esa sonrisa diabólica no me aburre nunca.

  • Casi todos los empleados de seguridad privada me odian. Sobre todo los que me cruzo habitualmente, como el del hall del banco. Tienen una habilidad asombrosa para hacerse los boludos y no saludarme.

  • También me odia la señora que atiende en la carnicería y verdulería de al lado de mi casa. Se da la ridícula situación de que no puedo comprar carne ni frutas a unos pasos de distancia porque ya estoy harto de que me ponga esa cara de orto, o que tampoco me salude si me la cruzo por la calle.

  • Algo que podría explicar estos fenómenos es que a la gente no le gusta que la traten con educación (como hago yo) sino que le den confianza en el trato, que le cuenten cosas, que hagan chistes, que traigan chismes. Yo nunca hago eso. En el caso de los de seguridad puede ser que eso lo interpreten como el portero de Seinfeld (You think you´re better than me?), pero tampoco es para tanto. La verdad, me hincha las bolas que la gente que no me importa me maltrate.

lunes, 4 de junio de 2007

Mi curso de literatura argentina


Bueno, yo también publiqué algo por fuera de la facultad. No fue en forma de libro, ni en una revista ni en un diario. Sucedió hace un par de años que en el site interno del banco en donde trabajo me publicaron un curso de literatura argentina, que yo concebí, propuse, escribí y corregí hasta el hartazgo (y lo seguiría haciendo aún hoy). Al estar dirigido a los empleados del banco y ser un material de circulación bastante restringida no sé realmente cómo fue recibido. Ni me imagino cómo sería calificado en un ámbito más académico. Pero igual creo que de todo lo que escribí en mi vida, este curso fue lo mejorcito. Puedo defenderlo con algo de orgullo amateur.

Claro que me costó mucho trabajo. El esfuerzo de "compresión" que tuve que hacer para que mis ideas quedaran expresadas con profundidad, espíritu pedagógico y sencillez (dentro de un formato por demás reducido en extensión) fue tremendo. Puede que, como todo debutante, haya querido decir demasiadas cosas en poco tiempo. Pero aún así creo que valió la pena.

Como no sabía bien qué hacer con este material, decidí publicarlo en otro blog, especialmente armado para la ocasión. Comencé con el programa y el primer capítulo, en breve iré agregando el resto. Como no es éste su formato original, voy a tratar además de irlo adaptando para aprovechar las herramientas de internet. Al igual que en el site del banco, le iré agregando material adicional que apoye e ilustre los contenidos. La idea es abrirse al mundo, ver cuáles son las reacciones, probar si un curso que se pretende innovador en sus intenciones -aunque resulta más bien estático en su forma- se puede volver algo más dinámico. En definitiva, espero que lo lean, lo discutan, les guste, les sirva, le agreguen otras cosas, lo que se les ocurra.

Para leerlo entonces, entren a www.introliteratura.blogspot.com. Gracias y suerte.

PD: A partir de hoy empecé a usar las etiquetas. No todas las entradas del blog fueron etiquetadas, pero quizás sí las más representativas. Quiero mejorar como blogger.