Un blog sobre camisetas de fútbol. Historia, diseño, marcas, novedades, curiosidades, rarezas. Arte y Sport.

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viernes, 30 de mayo de 2008

Del archivo de El Gráfico

En sus casi cien años de historia la revista El Gráfico ha logrado conformar uno de los más valiosos archivos fotográficos de la historia del deporte de los que se tengan noticias en Sudamérica.

Mucho ha cambiado la publicación a lo largo de su historia e incluso han cambiado los dueños. Pero estas imágenes son una ínfima muestra de la riqueza de su archivo. Y vean qué camisetas...


Ya nos hemos ocupado en varias oportunidades de la marca inglesa Admiral. Lo que no habíamos tenido en cuenta era la coincidencia de cuatro jugadores argentinos en la Football League inglesa de 1980, tres de ellos vistiendo indumentaria de aquella marca. Recordábamos a Osvaldo "Ossie" Ardiles y Julio Ricardo "Ricky" Villa en el Tottenham Hotspur. Pero no era el caso con Alejandro Sabella en el Leeds United y Claudio Marangoni en el Sunderland, equipo que por entonces usaba Umbro. Qué pinta.



El legendario capitán de Uruguay, José Nasazzi, y el de Paraguay, Manuel Fleitas Solich, posan para una foto clásica de todos los tiempos junto al árbitro y los jueces de línea. Fue antes de Uruguay 3 - Paraguay 1, por el Campeonato Sudamericano de 1924, en Montevideo.



Una foto como ésta sería en la actualidad causa suficiente para otro estúpido escandalete mediático. Pero hace 30 años, a los famosos mediocampistas de River Plate Reinaldo Merlo y J.J. López no les preocupó ser fotografiados en el vestuario con las remeras que habían cambiado un rato antes, luego de jugar el superclásico.



Johan Cruyff y Roberto Perfumo, capitanes de Holanda y Argentina, respectivamente, en el sorteo del partido por el Mundial Alemania'74. Del resultado mejor no acordarse... la Naranja Mecánica nos pasó por arriba.



Junio del 76. El Gráfico los desafió. ¿Cuál se pondrían? Reinaldo Merlo (cambió River por San Lorenzo), Juan Carlos Piris (San Lorenzo por Central), Gerónimo Saccardi (Ferro por Independiente), Julio Asad (Vélez por San Lorenzo), Juan Carlos Buzzo (Chaca por River), Hugo Gatti (Gimnasia por Boca), Agustín Balbuena (Independiente por Boca), Carlos Vidal (Ferro por Huracán), Roque Avallay (Huracán por River), Norberto Alonso (River por Racing) y Carlos Guerini (Boca por Independiente). La foto de Gatti es premonitoria. Merlo se puso la del club del cual es hincha. Y qué raro verlo a Alonso con la de Racing.

jueves, 22 de mayo de 2008

Regalos


Para mi cumpleaños recibí muy lindos regalos, de todo tipo: libros, discos, películas, ropa. Mi agradecimiento a todos los amigos y familiares que me demostraron su afecto.

Pero este es un blog de camisetas. Así que el que aparece en este post es el regalo de mi amigo Fabián, que no tuvo mejor idea de regalarme su pequeña pero muy destacable colección de camisetas. Un gesto muy generoso, por supuesto.

Yo recordaba haberle visto estas camisetas más de una vez, en algún partido por ahí. Lo notable es que, pese a que tienen sus buenos años, las casacas están en un estado impecable, sin el más mínimo defecto o enganche. Nada sorprendente, conociéndolo a él.

Tenemos entonces a la alternativa del Atlético Madrid, temporada 96-97, marca Puma, hecha en y traída de España. Lo mismo que la titular de su clásico rival de la ciudad, el Real Madrid. Ésta es marca Kelme y se usó entre los años 1994 y 1996. Cierra la lista la titular de la Universidad Católica de Chile, del año 1994, marca Diadora. Traída de Chile pero fabricada quién sabe dónde, no consta en las etiquetas.

Me encantan todas estas camisetas. Y el cuello de la del Aleti, muy poco visto en otros modelos y digno de imitar. Noten además que ésta es una casaca sin costuras, es toda una única pieza de tela. Muy curioso.

En definitiva, un gran regalo.


lunes, 19 de mayo de 2008

El antecedente


La única camiseta que recuerdo con rombos (como la nueva e impactante del Olympique de Marsella) también fue cortesía de Adidas, y es la casaca alternativa de Bélgica de 1986, aunque no es el modelo utilizado en la Copa del Mundo México ´86. Nada mal el diseño, ¿no?

miércoles, 14 de mayo de 2008

Los medias grises


En una reunión recordábamos la camiseta de Argentina en el Mundial Alemania ´74, la primera en llevar visible el logo de una marca, en este caso, el de Adidas, como todo el mundo sabe. Una casaca muy recordada, pese a la desastrosa actuación del seleccionado (con goleada y baile a cargo de la Holanda de Cruyff incluidos).

Desde aquella copa, puede que muy pocas veces, quizás ninguna, Argentina haya repetido el detalle de completar su uniforme con medias grises. Una modalidad a la que actualmente sólo se le atreve un equipo como Estudiantes, muy de tanto en tanto. Y que en décadas anteriores resultaba perfectamente normal, por muy extraño o poco estético que nos resulte hoy.

Ahora bien, viendo estas increíbles fotos de Argentina en el mismo año de 1974 (aunque antes del Mundial), de Néstor "Pipo" Rossi y de Humberto "Bocha" Maschio en los años 50, ¿no estaría bueno que vuelvan las medias grises?



lunes, 5 de mayo de 2008

Camisetas preferidas


Nuevamente recibo un mensaje del amigo John Paulett, de Perú, frecuente seguidor y amable colaborador de este blog.

Además de ciertas consultas por mis preferencias en camisetas, mandó también unas lindas imágenes de algunas de sus propias preferidas. Contando con su tácita aprobación, vamos a aprovechar para publicarlas y compartir sus gustos. Que no siempre se trata de lo que me gusta a mí, después de todo.

Como verán, dentro de su selección hay un poco de todo: clásicas, modernas y noventosas. Y no podía faltar algo de su querido Universitario. Un club que ha sabido elegir un color inconfundible para su casaca. Te puede gustar o no, pero siempre sabés de quién se trata al verla.

Un comentario al margen para el Cosmos. Es increíble cómo ha alcanzado la estatura de equipo mítico, pese a haber sido, en definitiva, la historia de un colosal y hermoso fracaso. Sin embargo, muchos se ocupan de recordar al Cosmos y también a sus hermosas camisetas. Las cuales se han convertido en objeto de culto para coleccionistas, además de obvio material para reediciones oficiales y también, por supuesto, para todo tipo de falsificaciones.







jueves, 10 de abril de 2008

Nada nuevo bajo el sol


Mucho solemos indignarnos ante ciertas innovaciones en materia de camisetas de fútbol. Sentimos que hay alguna arbitraria línea divisoria más allá de la cual la audacia se convierte en falta de respeto. O en payasada.

Como con tantas otras cosas, también solemos pensar que estos atrevimientos son un mal exclusivo de nuestro tiempo, de oportunistas y mercaderes cada vez más desesperados por dinero, de diseñadores confabulados con asesores de imagen y expertos en la penúltima tendencia que revolucionará el marketing.

Bueno, las cosas no son tan así. Alcanza con revisar los archivos de imágenes, hojear revistas viejas, o, simplemente, apelar a la memoria para empezar a encontrar ejemplos de casacas de décadas pasadas de diseño muy avanzado para su tiempo, de modelos alternativos que incluso hoy llamarían la atención, de detalles de confección que ni habríamos imaginado. Aquí tenemos apenas tres de esos ejemplos.

En primer lugar, una conocida camiseta de Argentinos Juniors del año 1960. La pechera blanca con punta triangular, un diseño muy poco usado a lo largo de la historia, ha transformado a esta casaca en un clásico indiscutible. Seguramente, una novedad importante para la época. Y a no dudar que en la actualidad una camiseta así no pasaría inadvertida. De hecho, quizás recuerden una reversión de esta camiseta que hizo la marca Diadora a mediados de los años 90.

Tenemos luego la camiseta alternativa del Defensores de Belgrano campeón de Primera B en el año 1967. Este raro modelo difícilmente podría reeditarse en nuestros días. Pero es innegable que esta verdadera camisa con botones, de fondo blanco, con un grueso triángulo negro y un listón vertical rojo que recorre la línea de los ojales para culminar en el cuello es un diseño sencillamente único. Para rematarla, un bolsillo de tamaño nada discreto. Ningún viejo hincha de Defe podrá olvidar nunca esta casaca.

Para finalizar, una camiseta de Vélez Sarsfield de 1970, muy similar a una que tuve la oportunidad de apreciar hace poco en una reunión de la AACCF. Hay dos elementos muy llamativos en esta increíble casaca. El que se nota a simple vista es el amplísimo escote en V del cuello, que llega hasta la punta misma de la característica V azulada. En el otro extremo, un no menos amplio cuello polo también en azul, cuyas puntas se extienden casi hasta la altura de los hombros. El otro elemento sorprendente lo descubrí al tocar la tela: no se trataba de los previsibles algodón o piqué, lo más utilizado en aquellos años. La camiseta estaba confeccionada en verdad en una gruesa tela sintética, de un tramado comparable al de la fibra Sphere Dry de Nike, sólo que un par de kilos más pesada (bueno, no tanto).

Como decía antes, estos son apenas tres ejemplos de camisetas destacadamente innovadoras, pero con más de treinta y hasta con casi cincuenta años de historia encima. Seguro que debe de haber muchos más, si alguno tiene algún dato para aportar será muy bienvenido.

Para cerrar, algo totalmente descolgado: no vi nada tan retro últimamente como las medias grises de Estudiantes en el 3 a 3 por la Copa frente a Lanús, hace pocos días. Vean, si no.

jueves, 14 de febrero de 2008

Contra la publicidad en las camisetas (y a favor de lo retro)



Las camisetas utilizadas en el clásico mancuniano del último fin de semana fueron motivo de muchos comentarios antes y después del partido, especialmente en los sitios especializados. La idea original, muy loable si tenemos en cuenta la conocida rivalidad futbolística, era que ambos equipos de la ciudad de Manchester, el City y el United, homenajearan de algún modo a los famosos integrantes del gran equipo de los Red Devils de 1958, quienes murieron en un accidente aéreo en la ciudad de Munich, en ocasión de cumplirse el cincuentenario del triste episodio.

La forma más llamativa que tomó este oportuno homenaje se relacionó directamente con las camisetas de ambos clubes. Tanto el City como el United -y sus respectivas marcas proveedoras de indumentaria, Le Coq Sportif y Nike- acordaron jugar el derby con camisetas que ostentaran únicamente los escudos de los clubes, sin ningún tipo de imagen o leyenda que pudiera identificarse con alguna marca comercial.

Pero sucedió que los equipos presentaron camisetas con estrategias distintas. Mientras que la celeste del City consistía en el modelo habitual de la presente temporada, sin sponsor, sin logo de Le Coq y sin las pin stripes blancas que adornan el modelo (aunque sí se dejaron los parches de la Premier League en las mangas), Nike decidió presentar para el United un llamativo uniforme retro, muy similar al original utilizado hace cincuenta años. Se cambiaron incluso los números que están obligados a usar todos los equipos de la liga por aquellos otros antiguos, tan típicos de todas las casacas inglesas hasta hace no muchos años. Y ni siquiera se mantuvo el escudo de la institución en el costado izquierdo del pecho.

De este modo, luego de analizar los motivos expuestos y observar los resultados finales, hay varias sensaciones controvertidas flotando en el ambiente. La más importante sería la siguiente: si el retiro de marcas y los sponsors se considera una manera respetuosa de homenajear a figuras importantes de la historia, ¿deberíamos deducir entonces que lo habitual que viene sucediendo desde fines de la década del 70 es una ofensa a los clubes, a los hinchas y al fútbol mismo? Por supuesto que no queremos pecar de ingenuidad e idealismo, ya somos grandes y entendemos cómo funciona el mundo. Peor nos parece, por poner un ejemplo muy evidente, la hipócrita actitud del FC Barcelona, con su negativa a mostrar sponsors en su camiseta de fútbol (o la aceptación “caritativa” de mostrar el emblema de UNICEF), mientras que casacas de otras disciplinas del club parecen buzos antiflama***. De todos modos, si bien aceptamos que la aplastante mayoría de las camisetas exhiben y continuarán exhibiendo publicidades, no es un mal momento para reflexionar acerca de lo desproporcionado que se ha vuelto este fenómeno. Lenta pero visiblemente, son cada vez más los clubes –incluso muchos de los más importantes- que además de los cartelones en pecho y espalda han comenzado a agregar otros en mangas y cuellos, y también en pantalones y medias. Esta manera de desvalorizar estética y conceptualmente a las camisetas es ya una plaga en México, Austria y Francia, y se extiende también a la Argentina, Brasil, España e Italia. Si bien Inglaterra y Alemania se muestran algo más cuidadosas, es de sospechar que sólo se trata de una cuestión de tiempo para que también se contagien del malévolo virus.

Sabemos que todos los clubes de fútbol profesional (y no sólo los de fútbol y no sólo los profesionales) necesitan de sumas cada vez más altas para mantenerse competitivos. Sabemos además que en muchos casos los clubes son sociedades comerciales que necesariamente deben reportar ganancias a sus dueños o accionistas. No es nuestra idea cuestionar ese modelo (que en la Argentina parece un pecado mortal, mientras los dirigentes, representantes, jugadores y barrabravas de las falsas “asociaciones civiles sin fines de lucro” no hacen otra cosa que fundir a los clubes y forrar sus cuentas bancarias), pero sí podríamos cuestionar a las publicidades en las camisetas incluso como estrategia de marketing. Hay opciones mucho mejores. Nadie va a negar que la NBA de Estados Unidos es una máquina de generar ingresos. Y sin embargo, ¿alguien vio allí alguna publicidad en las camisetas de los jugadores? ¿No sería hora de buscar otro tipo de estrategias, que resulten redituables a los clubes y mantengan inalterable la esencia de las camisetas?

Para cerrar, una última reflexión. Muchos critican la tendencia retro que se viene dando en la indumentaria deportiva desde hace ya una década. O bien la consideran una moda de dinosaurios, o quizás prefieren las constantes innovaciones de la industria textil, o tal vez la toman como un indicio cierto de una alarmante falta de ideas convincentes a nivel del diseño. Hay incluso quienes ven en este fenómeno una simple y descarada estrategia de las marcas para vender a precio de oro los saldos y las baratijas del pasado. Y otros más que elaboran complejas teorías de psicología social que demostrarían que el público de más de 30 años obsesionado por los objetos retro sufre en verdad de alguna patología evocativa que le impide crecer y madurar, dejando atrás el pasado que nunca volverá.

Más allá de todas estas teorías, ciertas o no, y mirando con ojo crítico y honesto las fotos de la indumentaria del Manchester United del estilo de 1958, ¿no será que las camisetas y demás artículos retro son un éxito inusitado simplemente porque son hermosos?


***Esta notoria institución ha adoptado el slogan “Más que un club” (¡qué original!) como punta de lanza de su burda campaña para convencer al mundo de que la provincia española de Cataluña es en verdad un paraíso igualitario de gente tierna y educada que bien merecería la independencia de su “tiránica” metrópoli. Una idea totalmente descabellada, desde ya. Desde lo político e institucional y también desde la realidad misma: esta noticia es de la semana pasada.

miércoles, 30 de enero de 2008

AyS en Brasil (VI): Camisa retro da Ipanema


Me está faltando tiempo para continuar con el relato del viaje, así que voy a referirme específicamente a un negocio genial que tuve la suerte de visitar: Liga Retrô.


Si conocen la historia y el sitio de TOFFS, alcanza con decir que Liga Retrô es una versión brasileña del precursor y líder mundial en el mercado de réplicas de camisetas retro. Una versión mucho más reducida, por cierto, pero excelentemente realizada.

Conocí el sitio como casi todo en Internet, medio de casualidad por un link en el completísimo blog Minhas Camisas al buscador Buscapé, en su versión Brasil. Me llamó instantáneamente la atención el diseño de la web de Liga Retrô, muy elegante y con una estética apropiada para sus productos. Noté también que el surtido de camisetas era limitado, imagino que por falta de mercado o por lo novedoso del proyecto, no lo sé. Pero con lo que había publicado fue suficiente como para que un delgado hilo de baba comenzara a chorrear por mi boca. En síntesis, había camisetas retro de equipos brasileños conocidos y no tanto, de los más famosos clubes extranjeros y también réplicas de casacas emblemáticas de seleccionados, famosas por su distinguida estética o por recordar algún evento glorioso para su historia. Completaban el panorama una breve colección en talles infantiles, otra con cortes femeninos, alguna camiseta famosa de otras disciplinas y también unas simpáticas pelotas de cuero de estilo antiguo.

Si bien la idea del proyecto no era nada original, lo más llamativo era el notable cuidado por los detalles en la elaboración de los artículos y en su presentación. El site explicaba, con textos e imágenes, que lo que distinguía a Liga Retrô era la alta calidad del algodón de sus camisetas (aún cuando la original replicada no fuera necesariamente de ese material, un detalle que TOFFS sí parece respetar). Las imágenes de todos los productos eran acompañadas por fotos de las casacas reales para comparar con sus réplicas. Cada artículo era presentado además con una breve sinopsis de su historia firmada por un periodista de ESPN Brasil. Se especificaba también que todos los productos se entregaban dentro de un lindo sobre de papel y con tarjetas conmemorativas. Una pinturita.

Los precios no eran baratos, claro (entre 90 y 110 reales, dependiendo del artículo). Y tampoco hacían envíos al exterior. Pero un dato me llamó también la atención: tenían un local en el mundo real, y éste no quedaba en la más previsible San Pablo, sino en Río de Janeiro. Por supuesto que en cuanto se confirmó que viajaríamos a Río supe que sería obligatoria una visita a esa tienda. En el site estaba la dirección, Rua Visconde de Pirajá 303 - Loja 201, Ipanema. Sin saber casi nada de Río, al menos la ubicación en el barrio de Ipanema indicaba que no sería complicado encontrar el lugar.

Y en efecto, no lo fue. Ya casi al final de nuestro primer día en Río, luego de un extenuante recorrido por todos los barrios céntricos de la ciudad (que espero poder relatar en otra oportunidad) llegamos en colectivo a un lindo parque en Ipanema. No hacía falta ninguna excusa para ir allí, por supuesto que también queríamos conocer el famoso barrio. La calle Pirajá resultó ser una importante avenida comercial, notablemente más sofisticada que las restantes del Centro o de Copacabana. Similar al tramo de la porteña avenida Santa Fe que va desde un poco antes de avenida Callao hasta la Plaza San Martín, digamos. Pero no tan ancha y con muchos menos tránsito. Si bien no vimos en Río una presencia exagerada de las grandes marcas internacionales (quizás presentes en Tijuca, no lo pudimos saber), sí estaba claro que los negocios de esta calle eran de categoría y que el público consumidor era de clase media-alta. Encontramos fácilmente la galería que buscábamos, subimos al primer piso por una escalera mecánica y allí nomás estaba. Internet no me había mentido.

Como se puede apreciar en las fotos, el local de Liga Retrô estaba a la altura del site. Muy sencillo, prolijito, decorado con buen gusto, sin ningún secreto. De un lado, dos percheros con muestras de todas las camisetas. Del otro, preciosos cajones rotulados con la imagen del producto almacenado, conteniendo todos los talles que no estaban en exhibición. En el mostrador, las pelotas estilo antiguo y algún material de promoción. Una pantalla de tamaño considerable pasaba imágenes de viejos partidos, mientras que por los altavoces del local se escuchaban registros reales de canciones de aliento cantadas por hinchadas de todo el mundo. Los únicos que no parecían del todo cómodos eran los dos empleados, disfrazados con bermudas oscuras sujetadas con tiradores, camisa blanca y gorra. Supongo que representaría el atuendo característico de los asistentes técnicos en alguna época, o algo así. Más allá de eso, la atención fue impecable.

Decidir qué comprar no fue fácil. Nunca lo es en verdad, y menos cuando se está tan limitado por los precios. Había descuentos comprando más de tres remeras, pero no podía gastar tanto. Y la tentación estaba, claro. Habría que aclarar nuevamente (nunca son pocas las veces) que en muchas ocasiones puede haber diferencias importantes entre una foto o una imagen vista en internet y la camiseta real. Algunas que se veían geniales en la pantalla, en vivo no lo eran tanto (Austria, Italia, El Salvador). Otras cumplían con las expectativas (Camerún, Japón, Holanda) y otras sorprendían por lo bien que se veían allí (Zaire, Uruguay, Suiza, la del seleccionado de volley de Brasil de 1984 y varias más). Había que tener en cuenta muchos factores: el color, la originalidad, el diseño, la afinidad con el equipo o el seleccionado (y con el país representado, desde ya), la historia detrás de tal o cual casaca. Por ejemplo, la de Zaire era muy linda, pero la camiseta no parecía de fútbol, a pesar de la fidelidad de la réplica. Se trataba además de un mamarracho de equipo que fue a Alemania ´74 a hacer el ridículo. La de Uruguay me encantó, pero me parecía una afrenta al país anfitrión comprar la camiseta del Maracanazo. La de volley de Brasil me dejó muy caliente, porque estaba buenísima y quería llevarme una remera brasileña que fuera distinta. Pero estrictamente hablando, no era una camiseta de fútbol. La de Turquía era muy linda, pero está el problema del choque de las civilizaciones huntingtoniano. La de EE.UU. también, pero nunca me gustó el escudo de la asociación, muy de soccer. La de El Salvador desilusionaba al verla puesta: me hacía parecer a un empleado de Blockbuster, o algo así.

Así que me incliné por una candidata que traía desde Buenos Aires: la de Los Leones Indomables de Camerún, en España 1982. No hace falta describirla, es tan linda como se ve en las fotos. La original fue una de las creaciones más geniales de Le Coq Sportif. No tenía ninguna camiseta verde, hasta ahora. Y Camerún sí se ha vuelto una tradición futbolística respetable.

Ya la tengo acá en casa, guardada con su sobre y sus tarjetas conmemorativas. Me da mucho miedo, pero la voy a tener que usar.


sábado, 15 de diciembre de 2007

Coincidencias




Hace poco recordábamos a Ubaldo Fillol y su famoso buzo Olimpia. Y hoy, casualmente, nos enteramos de que el Pato inauguró su propio sitio web, aún en construcción.

No es una maravilla, pero bien vale la pena una visita. En su página web el propio Pato firma algunos comentarios de actualidad, promete una serie de video-reportajes y se puede consultar información detallada sobre su carrera deportiva.

De allí saqué estas otras fotos, realmente muy buenas (¡también usaba Le Coq Sportif!). Y claro, allí se vende además un DVD que le enseña a atajar a los chicos e incluso réplicas de su buzo setentoso, en tres colores. Pero no me parece que sea lo mismo...

viernes, 30 de noviembre de 2007

Qué groso Naranjito



El incomparable sitio Football Shirt Culture también tiene una serie de videos en YouTube! No todos son como esta sucesión de fotos, hay incluso películas y documentales. Pero ahora decidí subir este video, porque ¿alguien recuerda un mundial con camisetas más lindas que España ´82?

jueves, 29 de noviembre de 2007

Retro en serio





En alguna de nuestras recorridas habituales por los más improbables negocios de ropa deportiva de Buenos Aires, buscando quizás esa perla mágica y oculta que nadie vio, encontramos un par de artículos retro muy llamativos.


En primer lugar, dos modelos del Vasco da Gama de Río de Janeiro, provistos por Reebok. Reproducen en un suave algodón las casacas titular y alternativa usadas por un exitoso equipo multicampeón del año 1957 y son realmente muy lindas. Llama la atención que las partes de las camisetas que en la foto parecen blancas son en verdad color hueso, casi crema, como exagerando su carácter retro. Un contrasentido, realmente, hacer una camiseta nueva que ya parezca deteriorada. No creemos que ese sea el espíritu de la réplica histórica.


El otro caso es una camiseta del América de México, "Las Águilas". Fabricada por Nike, actual proveedor del club, rinde homenaje a un muy antiguo modelo del año 1925. En este caso el notorio color crema sí parece ser el original. Como en otras oportunidades, también aquí tenemos el cuello acordonado. No está nada mal, después de todo.

martes, 27 de noviembre de 2007

Que los cumplas feliz

Muchos clubes argentinos se han sabido plegar a una tendencia mundial muy apreciada por coleccionistas y consumidores en general. Estamos hablando del diseño y comercialización de camisetas conmemorativas como un eslabón importante de la cadena de eventos y lanzamientos que los clubes organizan para festejar los centenarios de sus respectivas fundaciones.

Cada uno de los cinco grandes del fútbol argentino ha intentado –con suerte dispar- aprovechar este fenómeno. Haremos entonces un breve repaso en orden cronológico de estas “camisetas del centenario”.

El primer grande argentino en llegar al selecto “círculo de los 100” fue el Club Atlético River Plate, el 25 de mayo de 2001. Los festejos fueron los previsibles y fastuosos (partido amistoso en el estadio, presencia de las figuras más relevantes de la historia del club, homenajes de todo tipo, etc.), pero la camiseta del centenario –que existió, y lo que costó conseguir las fotos- pasó totalmente desapercibida. Estuvo disponible en los comercios por tiempo muy limitado, y, excepto durante los festejos, no fue usada en ningún otro partido por el primer equipo del club. Podríamos destacar que el modelo diseñado por Adidas era muy sobrio y sencillo, y presentaba la particularidad de no tener las siglas del escudo dentro de su tradicional marco, sino que aparecían rodeado de laureles bordados.

Siguió el 25 de marzo de 2003 el centenario del Racing Club. La organización de los típicos partidos con viejas glorias, festejos con fuegos artificiales y entrega de plaquetas varias se reservó como aperitivo de un partido válido por la primera ronda de la Copa Libertadores contra Universitario de Perú. Aquel día el equipo estrenó su casaca del centenario diseñada por Topper, la cual utilizaría a lo largo de todo aquel año. Se trataba de un sofisticado aunque algo recargado modelo, totalmente echado a perder por una novedosa y polémica innovación del marketing deportivo. Se reservó el espacio de la espalda de la camiseta para que todos aquellos hinchas académicos que aceptaran pagar la nada despreciable suma de 210 pesos pudieran ver grabados sus nombres y apellidos en letras mínimas, junto con los de todos los demás “privilegiados”, ordenados por riguroso orden alfabético. La idea habrá servido para recaudar fondos, pero el efecto visual en la cancha era deplorable.

Luego le tocó el turno al Club Atlético Boca Juniors, el cual decidió festejar a lo grande durante todo un año, el “año del xentenario” que culminó el 3 de abril de 2005. En el rubro camisetas los lanzamientos fueron múltiples. Por un lado, a la camiseta que ya venía utilizando el primer equipo se le agregó una leyenda y un logo alusivos en la banda amarilla. Por el otro, se decidió el lanzamiento por parte del proveedor Nike de nada menos que cuatro modelos conmemorativos. Los resultados fueron muy dispares. El más exitoso fue una reproducción muy similar al modelo utilizado en 1981, en tela de algodón y con un azul visiblemente más claro que aquel. Otra reproducción se remontaba a un modelo de 1922, también en algodón y con cuello acordonado. Luego apareció el más controvertido y rechazado por los hinchas, una reproducción de un modelo de principios de siglo con la banda dorada en diagonal, al estilo de su clásico rival. Jamás se vio a alguna persona usando este modelo en la calle. El último y más intrascendente fue una camisa con finos bastones blancos y negros, otra reproducción de un modelo de los comienzos. Su aceptación también fue muy baja y terminó sirviendo de uniforme a los empleados de cierta cadena de negocios deportivos.

El Club Atlético Independiente no quiso ser menos que su predecesor y sí más que su clásico rival. Para su centenario del 1 de enero de 2005 los eventos celebratorios fueron varios y también las prendas conmemorativas aportadas por Umbro, que no se limitaron a las camisetas oficiales sino que conformaban una línea completa de indumentaria, con un logo especialmente creado para identificar y resumir todo el concepto del “centenario” (el cual también se puede encontrar en las camisetas que el equipo usó reglarmente en 2005 y 2006). Aunque sólo se usaron en ocasión de los festejos, podríamos considerar como "camisetas del centenario" a las siguientes: una reversible que bien podía ser roja con vivos dorados o a la inversa, y una roja con mínimas líneas doradas y cuello con cordones. La calidad de las fotos no es ciertamente la mejor, pero tampoco fueron sencillas de obtener.

Finalmente, el Club Atlético San Lorenzo de Almagro viene a ser la excepción que confirma la regla. Aún no llegó a sus 100 años de vida, pero la firma Lotto –seguramente para aprovechar la obtención del campeonato clausura 2007- ha decidido lanzar la camiseta conmemorativa de… los 99 años del club. El modelo es agradable y sencillo, y viene dentro de un packaging especial. Tampoco reproduce específicamente ninguna camiseta relevante de la historia del Cuervo sino que es simplemente de inspiración retro (aunque en tela de fibras sintéticas), también ésta con el detalle del cuello acordonado, a veces resistido aunque muy presente en este tipo de camisetas.

Hemos podido apreciar entonces que los cinco grandes del fútbol argentino han optado por seguir una tendencia dominante a nivel mundial, pero en cada caso particular las expresiones de esa tendencia fueron totalmente distintas. ¿Las próximas camisetas conmemorativas las veremos cuando cumplan 125 años, como el Tottenham Hotspur?